Soy la hija mayor del matrimonio formado por Eleuterio Cristópulos Acosta (Q.E.P.D.) y Mirella Hidalgo Carvajal (Q.E.P.D), y llegué a este mundo el 28 de agosto de 1957, nacimiento que ocurrió en el hospital de la ciudad de Los Andes. Al poco tiempo de nacida mis padres se instalaron en una casa central en la calle Maipú, donde ha transcurrido gran parte de mi vida,
Mi formación escolar desde Kínder a quinto año básico ocurrió en la Escuela España N° 2 y estuvo a cargo de la Sra. Norma Pávez.
Luego, de sexto básico a cuarto medio, fui alumna del Liceo Maximiliano Salas Marchant, proceso que fue interrumpido, entre agosto de 1974 y agosto 1975, año que fui becada por American Field Service (A.F.S.) a California, USA.
Una vez terminada la enseñanza media, ingresé a la Escuela de Odontología, de la U. de Chile, sede Valparaíso, desde donde egresé con mi título de Cirujano-Dentista, para volver unos años más tarde a estudiar un posgrado en la especialidad de endodoncia.
Contraje matrimonio a los 28 años y nacieron Violeta Alejandra y Diego Sebastián, los cuales tienen actualmente 36 y 29 años respectivamente y actualmente estoy divorciada.
Paralelamente hice una formación en psicología Gestalt, por tres años en la escuela de Gestalt, formada por la Dra. Adriana Schnake en Santiago y luego un año más directamente con ella en Chiloé, obteniendo el grado de Terapeuta Gestáltica.
En mi vida profesional me desempeñé en forma libre y puedo destacar el haber impulsado y supervisado la instalación de la clínica odontológica en Los Andes, por los Sindicatos de Trabajadores de Peugeot, la cual benefició a muchos trabajadores y sus familias, al poner al alcance de los beneficiarios los servicios odontológicos, mediante un convenio, viajando constantemente desde Viña del Mar donde residía. Este convenio duró exitosamente varios años, terminando cuando la fábrica Peugeot decidió cerrar sus puertas.
Siempre pensando en volver a mi ciudad natal instalé una clínica dental particular en la calle Maipú en la cuál me desempeñé atendiendo a la comunidad andina por varios años, hasta que al llegar mi segundo hijo tuve que regresar a Viña del Mar definitivamente. En dicha ciudad ingresé al servicio de salud Viña del Mar – Quillota en donde me desempeñé en el Centro de Referencia Odontopediátrico Simón Bolívar.
A la edad de 44 años, se me diagnosticó Enfermedad de Parkinson, la que avanzó lentamente y finalmente me fue imposible seguir ejerciendo mi profesión atendiendo pacientes, por lo que tuve que reinventarme y pasé a ser directora del Centro de Referencia Odontopediátrico durante los últimos 11 años.
La llegada de la Enfermedad de Parkinson y posteriormente mi divorcio, impactaron profundamente en mi ser, por lo que empecé a escribir para sacar todo lo que sentía y pensaba, todos estos cuentos y poemas se fueron acumulando, llegando finalmente la posibilidad de hacer una selección y publicarlos, nace así «Paradigma mujer. La emoción es un poema» (2022).
Sus obras


