Nací en Viña del Mar y me crie entre La Calera y Quillota. Desde muy temprano quise estudiar teatro, y en 2013 logré entrar a estudiar Licenciatura en Artes Escénicas en la Universidad de Playa Ancha. En este viaje me encontré con las diferentes formas de hacer teatro y sus complejidades. Así mismo, mi búsqueda para crear algo que me llamara la atención y poder defenderlo me llevó a desarrollar la escritura dramática a partir del segundo año de universidad. Desde ese entonces, comencé a pensar la escena desde la creación de un texto dramático, y junto con ello, tuve la posibilidad de estrenar dos dramaturgias en diferentes versiones del festival Humberto Duvauchelle, siendo estas «El quehacer de los caídos» y «Un gnomo amarillo». Paralelamente a ello, mis inquietudes también se iban formando en relación a la técnica vocal y la pedagogía, situación que me hizo incursionar en el canto lírico y la ayudantía académica dentro de la misma universidad de donde egresé. Posteriormente hice clases en colegios y estudié el Diplomado de Pedagogía teatral. Este último estudio me hizo comprender las herramientas para estructurar clases y guiar el proceso pedagógico a través del teatro. Finalmente, y tras la cuarentena que aconteció en 2020, mis inquietudes me llevaron a profundizar en el referente de Antonin Artaud, situación que me hizo apuntar a investigar las posibilidades de la creación a través del cuerpo y su dramaturgia desde la misma puesta en escena. En 2021 publiqué «El divino parlamento».
Sus obras
- «El divino parlamento» (2021)


