Florencio Valenzuela Cortés nace en Valparaíso el 22 de mayo de 1953, en la «república independiente de Playa Ancha». Hijo del profesor Florencio Valenzuela Soto que escribe varios libros que son usados en humanidades en los distintos grados y posteriormente en la educación media. Hace sus primeros estudios en un colegio de ese cerro y posteriormente sus humanidades en el Liceo Eduardo de la Barra, donde participa activamente en la dirigencia de ese establecimiento, siendo también dirigente de la Federación de Estudiantes Secundarios de esa época. Posteriormente ingresa a estudiar Pedagogía en Castellano en la Universidad de Chile, Pedagógico, en Valparaíso, participando activamente en la vida académica y política, siendo además dirigente social del sector donde vivía. El 11 de septiembre es perseguido y la casa de sus padres es allanada en su búsqueda, siendo expulsado de la Universidad. El año 1978 es miembro fundador de la Comisión de Derechos Humanos de Valparaíso, y en esa calidad es detenido el 7 de marzo de 1980 y relegado a la localidad de Llifén, al interior de la ciudad de Valdivia. Posteriormente es elegido presidente del Sindicato de Trabajadores de Comercio de Valparaíso, donde realiza una intensa actividad sindical, lo que le significa una gran cantidad de detenciones producto de sus constantes denuncias de la situación que viven los trabajadores durante la dictadura. Es panelista habitual del programa «Sólo para Mayores» de la Radio Cooperativa de Valparaíso. Participa en el Congreso fundacional de la Central Unitaria de Trabajadores, donde es elegido miembro suplente de su Consejo Nacional y pasa a conformar el departamento de educación de dicha central sindical. El año 1989 es elegido para ser parte de una delegación de dirigentes sindicales que son invitados a participar en un Seminario en Moscú sobre el proceso llamado Perestroika en dicho país. A su retorno expone las causas del fracaso del modelo soviético y su pronto fin, y plantea la necesidad de refundar el Partido Comunista con una visión distinta, considerando los cambios que se han producido en el mundo, posición que era compartida por numerosos militantes de esa organización. Es marginado de ese partido junto con el dirigente Luis Guastavino, lo que significa varias decenas de renuncias a esa organización. Posteriormente retoma su vida universitaria, ya vuelta la democracia, y se le permite volver a terminar sus estudios lo que realiza el año 1991. Trabaja en la Universidad Vicente Pérez Rosales y en la Universidad Andrés Bello, participando activamente en una huelga por razones académicas. Posteriormente funda la Asociación de Académicos de dicha Universidad, lo que le significa su salida. Trabaja en diversos colegios de educación media e institutos de educación superior, y es fundador del Sindicato de Trabajadores del Colegio Nuestra Señora de Loreto, siendo elegido presidente, en esa calidad, el 4 de octubre de 2011 es parte de quienes fundan la Federación Nacional de Sindicatos de Colegios Particulares (Fesicop). Participa en esa calidad en encuentros latinoamericanos como dirigente de la Federación Latinoamericana de Trabajadores de la Educación y la Cultura (Flatec), con sede en Buenos Aires.
Escribe diversas columnas de opinión en periódicos regionales como el semanario «Epicentro», «Viva la gente», también lo ha hecho para el mensuario «La Hoja Itinerante». Es panelista ocasional en la radio «Énfasis» de Villa Alemana, en el canal «Primicia televisión», en la radio «Valparaíso», en el programa «Twitter Café», en la radio «UCV», en el programa «Ponte on line»; panelista habitual en el canal de televisión «Americartv» en el programa «Las cosas por su nombre». Actualmente en la actividad política es coordinador del grupo «Independientes no neutrales» del distrito 6.
En 2015 presentó su libro autobiográfico «Recuerdos desordenados. Esquirlas de un sueño», un ejercicio de memoria, en la biblioteca Santiago Severín, el que fue analizado por el profesor Sergio Vuskovic y la académica Elisa Castro.
Es casado tiene 5 hijos y 6 nietos.
Obras


